Un mes sin redes, un experimento más...

Un mes sin redes, un experimento más de esta eterna aprendiz. Llegamos al mundo sin *redes sociales*, y eso me hizo pensar ¿Por qué se han vuelto tan indispensables? Ya muchos han hablado acerca de esto, de hecho si buscas un artículo científico este no es el lugar, este es un escrito de mi sentir, de mi piel y desde mi amorosa mirada experimental, puede ser lo que siento hoy que en este proceso evolutivo a ciencia cierta, puede ser lo que no piense mañana.
En mi caso abrí mi red favorita en el mundo, (que es Instagram), el año 2013, le inaugure con una fotografía de mi Cosita (mi perrita de la infancia). En esa época llegue a esta app por mi amor a la fotografía, ya para esa fecha había tomado mis primeras clases de modelaje y había recibido talleres como origen de la fotografía y fundamento de planos, (mi ser siempre inquieto, mi madre copiándome todo). Pero estos espacios de aproximación a la fotografía, más allá de la teoría me invitaron a la práctica, a ver la imagen como parte de la narrativa de la vida, como contadoras de historias, como políticas y también como declaraciones de amores, odios y miedos, un lenguaje más allá del lenguaje como le conocía, un leguaje con su propio código, esencia y sentidos, un lenguaje amplio, anacrónico y polisémico. Nunca serví para otras redes sociales, las tuve pero, nunca fueron, ni son lo mío, me doy cuenta con esto que la imagen realmente había sido el atractivo número uno para que yo me quedara en mi red favorita. (Aún lo es en este presente). La primera cuenta que seguí, recuerdo fue National Geographic, amor infinito por cada imagen que me transportaba, me imaginaba, con una mochilita recorriendo el mundo, no hacía falta nada más que una imagen para activar todos mis sentidos, para transportarme en el tiempo y en el espacio. Siempre le decía a mi madre, que quería ser fotógrafa, incluso más que modelo, que el modelaje solo me habría abierto las puertas a un mundo que me gustaba más, la fotografía. Solía decirle que deseaba tener un hotel cerquita al mar, para vivir sacándole fotos a los atardeceres de mi Taganga Taganguilla y enviándolas a todos los lugares del mundo, un lugar tan bello lo deberían conocer todos, pensaba, me gustaba solo sentarme frente al mar verlo y respirar, mis meditaciones más intuitivas, iniciaron cuando era tan y tan pequeñita, hoy me descubro en ello porque en realidad mi almita siempre supo su camino y su verdad.
Las redes fueron creciendo, se dio el BOOM de estas, y yo creo que durante la pandemia esto creció, todos se tornaron a las pantallas, todos allí, cerca pero con una fría pantalla de distancia… Para mi Insta, se volvió un espacio grandioso para compartir con mis amigos, para verlos saberles bien, para compartir trivialidades de mi día a día, que pensaba que, a nadie más que a ellos (amigos y familia- ya que no he aceptado nunca desconocidos, por mi tranquilidad mental-), en el mundo, les podría interesar. Seguía siendo mi ventana de viajes alrededor del mundo, mi inspiración, mi visita gratuita a la selva, al mar, era ese espacio de inspiración para mis próximas fotografías, cuando el teatro y el yoga se empezaron a volver parte de mí día a día, desde octavo en el cole y en la universidad, empecé a seguir colectivos teatrales y de danza, cuentas de yoga, escuelas no solo en Colombia si no en el mundo y era para mí fascinante ver esos espacios de laboratorio, donde el lenguaje iba más allá del código lingüístico. Pero de un tiempo para acá, la red se empezó a robar parte de mi tiempo, (ojo no la satanizo jamás ¡!!! Pero es mi caso personal). Espera, déjame me expreso mejor: YO MISMA ELEGIA DARLE MI TIEMPO, me descubría en mis tiempos libres viendo nuevamente Instagram, viendo los videos cortos, viendo historias y algo que era para mí solo un instante de mi día, o incluso un instante de mi semana, se volvió parte de mis rutinas.
Empecé a querer compartir cosas de mí día a día y me descubrí tomando la foto, filtrando y publicando lo que siempre quiero mostrar, porque créeme allí no sale mi día gris o el miedo y la ansiedad de las tormentas, perdiendo tiempo de presente en mi propia experiencia de la vida, robándole aire al presente maravilloso. Fue mi Dopamina en un tiempo, me costó aceptar, ahora puedo decir que lo era cuando estaba de avatar abogada, la pareja ojo – no perfecta- que se esfuerza en ser una buena pareja, distando de perfección, en mi avatar trabajar 24/7, en mi avatar que nunca se puede detener y que cuando se detiene se encontraba en el baño viendo Insta, escapando de la realidad un rato… Iniciando, mi proyecto de Yogamy – Yoga_con_amy_maria - , decidí abrir una cuenta para el proyecto con el objeto de mantener privada mi red personal, y una vez empecé a abrazar todas mis versiones y a amar esta nueva etapa de mi vida pude ver concientemente el tiempo que me estaba demandando este espacio de mi red social fav. Empecé a sentir que mi creatividad se estaba viendo afectada entre tanto ^referente^, que estaba destinando mucho tiempo de mi vida y mis experiencias a la red, recordé que cuando tuve la oportunidad de hacer mi viaje a Europa decidí no usar redes y fue una de las mejores decisiones del mundo… Saben que pensé, antes de mi viaje a Europa y en conciencia del perder vida en tiempo real, lo diré tal cual: *No se acabara el mundo si no subo una foto en tiempo real, no necesito en este instante más inspiración que la vida misma, no quiero dejar pasar detalles del presente por ver la vida tras una pantalla, volveré a la magia de mis fotografías inéditas, de mis planos e ideas locas, de todo lo que deseo congelar como historia en mi galería personal*.
Y claro fue lo mejor que pude hacer en este viaje soñado, pero aun así, al volver seguía con la red, seguía en lo mismo cuanto tiempo de vida, mas referentes, más tiempo que se esfuma entre la pantalla y el pecho cerrado… No obstante, empecé a ser más consiente, esa semilla que se sembró en mi exactamente hace un año empezó a florecer, igualmente mi practica constante espiritual y la aproximación cada vez más cercana a mi verdad y a mi arte, me permitió ver que ser la amiga cactus no está mal, que siempre quien nos quiere encuentra los canales y que la inspiración es la vida misma, que quien no quiere estar simplemente se va, y que quien quiere quedarse créeme lo hace… Es así como mes a mes a partir de este octubre del 2025 he tomado una decisión más personal que nada, movida solo por mi corazón que por algo o alguien más… Me comprometí conmigo misma, a que en la semana solo quiero revisar mis redes de trabajo para efecto de horarios, contenidos y eventos. Decido con el corazón solo hacer unos cuantos post al mes en mi red personal, y puede que poco o nada en tiempo real. Quiero vivir el presente como eso justamente como un presente y vivirlo con todos mis sentidos. Igual, me niego a no dejar una ventana al momento abierta, desde una fotografía como máquina del tiempo, camino a esos instantes de vida y amor, de amigos y felicidad y compartirlo justo para esa pequeña red que puedo llamar amigos y comunidad, pero… Me niego también a perderme la vida real, por la que está en la pantalla.
Sé que suena abuelita pero destine tiempos concretos a mis redes, tanto a la personal como a la de mi proyecto de vida, lo denomine para mí misma menos pantallas mas presente. Y no satanizo nada, me sigue gustando y sigo regalándome estos espacios de inspiración y observación, pero no quiero dejar que esto me reste tiempos de vida, no deseo volverme un zoombie. Siento que hoy por hoy las redes más allá de inspirar, tristemente se han vuelto la cuna de la inacción, solo vemos y vemos generando dopamina, pero siento que nos está llevando al querer siempre mostrarnos, al afán del *mira todo lo que hago* ¿Pero si lo haces por ti? O solo es afán de mostrarle al mundo… Afán de validarnos desde la mirada externa, a colocarnos el lente del juicio a mí, al otro, a todo… Más que referente, siento que se han vuelto regla y cuánto pesa a veces, si no lo percibimos y no nos damos cuenta, se vuelve un círculo vicioso eterno que inmoviliza paraliza... Pero al ver esto, me siento muy feliz, paradójico ¿no? Pero si me siento Feliz, porque si no lo viera no podría cambiar y utilizarlo para mejorar yo misma mi experiencia de redes sin negármela. Y no me mal entiendan, yo amo también los buenos contenidos, amo las frases bellas que me encuentro también por allí y las ilustraciones y fotografías que me inspiran, amo compartir cosas que siento suman al mundo y consumir las que suman al mío, solo que asumo el control de ello, y eso significa para mi hacerme consiente y responsable de tiempos de uso y de que estoy consumiendo. Confieso que hice literal una limpieza en este tiempo de cuentas que ya no se alinean a mí porque, hasta en eso descubro la delicia de la libertad de ser flexible con mi verdad y poder ir cambiando acorde siento mis pasos me van llevando a otros estados de conciencia, a alinearme con quien voy siendo, incluso desde ese lugar que podría ser tan básico…
Como dice el dicho nunca somos los mismos, y que delicia hay en eso, en esa magia de poder ir cambiando de pieles como la gran maestra serpiente… Un mes sin red personal y sobreviví, y claro que regresare y consumiré mis redes, obvio bobis ¡!!!! Pero, haciéndome responsable de ello no dejando mi vida en manos de una IA o de un algoritmo, que solo me quieren allí a mí y a mi atención eternamente, por el contrario, viviendo mi vida en tiempo real y compartiendo solo en los tiempos destinados para eso, tiempos que yo misma organice en mi agenda, ya sabes mi lado virgo (me rio quien más me conoce lo entiende). Quiero contarles de este experimento algo…
Que ni yo podía creer: Se sorprenderían si les digo, que los primeros días sentí ansiedadddd!!!! Pueden creer por no publicar cosas que en tiempo real habría publicado, sentí ansiedad por no ver las historias de los amigos e incluso por no responder mensajes ya que se, este es mi medio de comunicación con queridos amigos mios, pero saben, me descubrí llamando a mis amigos, hablando con ellos en tiempo real, me descubrí escribiéndoles por WP incluso quede con varios para ir por café… No satanizo nada, pero si me hago consiente de esta como una adicción, de esas aceptadas y normalizadas, casi que por ello invisibles, pero la veo y decido tener el control sobre ella. No comparto esto como algo altruista pero si como una elección realista de vida que hecho solo fundamentada en mi experiencia personal. Espero les sirva de algo o compartan si sienten que algo les resuena… Si no les resuena de nada solo rían y continúen su camino todo es válido en esta línea del tiempo. Los abraza esta eterna aprendiz. Amanda María Ceballos Villa Amy María con alma, mágica, de colores y gris.

Comentarios

  1. Amy tu blogg es una verdad plasmada desde ese corazón puro y sincero que te caracteriza, un ejemplo para mi de un camino a seguir en este momento de mi vida y además una luz para salir de esta era de comparaciones, si bien ciertas redes son utiles en proyectos y negocios, también son distractores de vivir en el presente y en realidades fachadas, te felicito Amy por cada iniciativa que tienes porque se nota tu ♥️

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