Cumplirnos…






Hay muchos tipos de compromisos,  

esos convencionales que nos vinculan hasta  

el término del contrato,  

convencionales que presumen  

vincularnos hasta la muerte  

y en los cuales no encuentro 

gran credibilidad,  

salvo por contadas excepciones que, 

conozco de primera mano.


También sin darnos cuenta  

nos comprometemos con la sociedad  

que nos rodea y sus expectativas,  

con ese deber ser que se vuelve  

a veces luz  

y otras tantas sombras…

 

 

Incluso existen compromisos ineludibles que, 
son producto de acuerdos  
tácitos que solemos suscribir  
sin darnos cuenta y adoptamos 
por monotonía sin remedio alguno.

 

Otros compromisos son para, 

llenar una innumerable lista de deseos, 

que en gran parte no suelen ser propios,  

pero hemos asumido como propios en el camino  

y se ha normalizado llevar cargas ajenas…


Cumplirnos, puede ser difícil, 

cumplirnos ¿Que?,  

cuales son esos compromisos 

genuinamente propios,  

esos más allá de todo deber ser, 

esos libres de expectativas,  

esos que llenan el alma y revitalizan,  

esos que suelen satanizar o llamar postergables…


En este cuestionar pienso  

¿la vida en sí misma es postergable? 

¿La felicidad es postergable? 

¿La pausa es postergable?...  

¿No deberían ser también un compromiso?.

 

Incluso... 

El más  profundo y genuino de los compromisos.


Tenemos algún tipo de compromiso,  

con nosotros mismos,  

con lo esencial y mas sencillo de la vida…

En este tiempo, me dije a mi misma: “cumplete”  
y se me fragmento la vida, 
la forma de pensar,  
¿que cumplo, si todos mis compromisos van afuera,  
al otro a las expectativas del deber ser, 
a cada uno de mis personajes e identidades?

 

Y bueno ya les he cumplido…  
y me he dado cuenta que allí no está  
la genuina felicidad.


Y saben, me pasó algo muy lindo...

 

Solté esos compromisos  

que no me corresponden,  

esas expectativas ajenas,  

esa ansiedad que eso traía consigo. 


Me vi mas allá de todo ego,  

desde los ojitos del corazón que nunca engañan, 

 resignificando mis compromisos  

y me encontré con tantos compromisos que, 

me puedo cumplir, 

tan míos, tan sencillos,  

tan simples y de tanto significado,  

esos que me recuerdan que ser feliz  

es una constante elección,  

como lo es la calma,  

la abundancia, la serenidad,  

el amor profundo,  

la empatía y la ecuanimidad  

en momentos de tormenta.



Quiero compartilos hoy contigo,  

porque en esos días  

en los que estamos cansados  

y sentimos que no podemos con todo,  

justo en esos momentos, 

en los que desearíamos 

no tener que seguir sorteando 

las tormentas de la vida, 

viene bien cumplirnos, 

redescubrirnos desde 

la magia de lo simple y esencial.


 

Compromisos de Amy Marìa,  

mis acciones concretas para cumplirme  

y para ser feliz: 

 

Al despertar tomarme un momento para agradecer, 

profundamente  esta nueva  oportunidad.

 

 

Recordarme siempre este mantra:  

No tomarme nada personal - se paciente -  

siempre escucha antes de hablar.

 

Yoga a las 5 am.

 

 

Hacer un ritual de mi baño  

(Cuando mi cuerpo lo sienta necesario-  

hay que cuidar el planeta)

 

Tomarme un tiempo en él día para escribir.

 

 

Decirle sin dudas a quienes amo que los amo.


Decirle sin miedo a quien es importante para mi que lo es.

 

Leer un tiempo en la mañana y otro en la tarde.

 

Tomarme un momento para moverme  

libre- ejercitarme. Bailar incluso gritar.

 

Dar lo mejor de mi  

y con amor en lo que sea que sea que haga.

 

Ser auténticamente yo sin fingir nada en absoluto.

 

Consentir y charlar con mi Gato (El viejo Miggie)

 

Darme la oportunidad de conocer personas

 

Trabajar en LO QUE AMO,  

por que solo así dejare todo  

en cada acción y no será trabajo 

en sí mismo, sino algo que, 

me hace infinitamente plena y feliz.

 

Emprender, estar continuamente  

en sintonía con las fórmulas  

de abundancia y cómo 

desde allí se puede servir  

y mejorar la vida del otro.

 

 

Regalarme espacios, momentos,  

días de bienestar de mi para mi.

 

Ser infinitamente generosa y amplia.

 

Sonreírme y sonreír , 

una sonrisa abre puertas y también es luz.

 

 

Saludar siempre 

aunque el saludo  

no lo reciba de vuelta.

 

Establecer sin culpa mis límites sanos 

y también saber decir NO!

 

Dar respeto siempre  

para recibirle recíprocamente 

en todas mis relaciones.

 

Nunca en la vida volver a aceptar  

mal sexo- o ser mal amada,  

el sexo  o hacer el amor  

tiene que ser intenso  

y vértice a vértice. 

Y no es un negociable para mi  

renuncio a esa culpa!

 

Procurar respetar mis tiempos  

de descanso- saber parar.

 

Vivir con pasión cada día,  

confiando en el gran Padre y la Gran Madre,   

el infinito universo que todo lo sostiene.



Les aseguro y  
yo misma lo he experimentado,

 

que si confiamos  
y damos lo mejor de nosotros cada día

 

como compromiso  
con nosotros mismos,

 

nos cumplimos  
y por muy oscuro que se vea el camino,

 

si te cumples en esos tus compromisos,

 

a ti mismo y al universo todo se dará,  
por que va más allá del ego,  
como diría mi profe Laura  
de  Happy yoga,  
es ir un paso más acá,  
a ese ser real,  genuino 
y auténtico que somos.

Se que no es fácil,  

se que en el proceso nos quebramos 

y debemos dejar cosas,  

personas, lugares  

y mas, atrás, pero,  

en realidad la vida cambia, 

cuando tu cambias y  

priorizas en tu vida lo esencial,  

allí amigos esta el mas sencillo  

y gratificante compromiso.


¿Cuáles son tus compromisos?

Te abrazo 


Amy María Mágica. 












 

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