Nos he escrito esta carta mujer...
Mujer maravillosa,
no te dire nada nuevo,
reiterare lo que ya sabes,
desde lo profundo de tu corazòn,
desde esa Kali dormida en tu centro.
Desde el reconocerte infinita,
magica y creadora... Y asì reconocer
en cada mujer una luz,
una hermana, una fuente de inspiraciòn...
Siento que estas palabras,
han llegado a mi por mujeres,
que han tenido el valor de,
inspirar desde su autenticidad,
desde el amor,
desde la irreverencia,
desde su actuar,
desde su corazòn,
genuino amoroso y auténtico,
desde su luz,
desde el amor,
mas allá de todo juicio.
Mujeres
Ya basta de juzgarnos.
Por demasiado tiempo nos
censuraron desde afuera:
Nos dijeron cómo hablar,
cómo movernos, cómo lucir…
Reprimieron nuestra voz,
nuestro cuerpo,
nuestra energía,
incluso censuraron nuestra
magia ancestral
osaron llamarnos brujas...
Y si, si lo somos,
¿quien dice que serlo,
es de connotaciòn negativa?...
Conocer nuestra magia y saberla
usar siempre nos deberá parecer
elogio, no le podemos temer nosotras
mismas a nuestro poder.
Nos hicieron creer que,
lo femenino era amenaza.
Y lo más triste: nos enseñaron a
vernos como competencia.
Pero no más...
Hay un espacio sagrado que
se abre cuando decidimos
florecer juntas.
Cuando nos apoyamos, nos inspiramos
y celebramos nuestra belleza única
y diversa.
Es tiempo de reconciliarnos
con nuestro cuerpo,
y nuestras formas,
de habitarnos sin miedo,
de conectar con nuestro poder auténtico,
dejar de ocultarnos, por priorizar
el juicio desde la mirada del otro,
o lo que es mas triste
el juicio destructivo
de nuestra propia mirada.
No cargues con juicios ajenos,
ni con ideales que no te pertenecen.
Reconocete y reconoce que:
Tu experiencia es válida,
tu energía es medicina,
y tu presente merece ser
vivido con plenitud
y sin censura.
Los tiempos de represión
quedaron atrás.
No permitas que
se perpetúen dentro de ti.
Vive tu feminidad como la sientas,
libre, auténtica, desde el corazón.
Es tiempo de regresar a ti.
Y de recordar el poder de ser mujer,
de mantener en armonia
y equilibrio, nuestras energias,
tanto femenina, como masculina
desde el conocernos sin censuras.
Es por eso que me encanta,
la diosa Kali, este arquetipo
femenino que rompe parámetros,
poderosa y temida,
pero increiblemente valiosa,
nos recuerda el valor
intrinseco en el cambio,
nos recuerda el poder que tenemos
cuando abrazamos todas nuestras versiones
y dejamos asì de fragmentarnos.
Kali nos invita a vivir desde
la verdad esencial sin máscaras...
Y sabes... Yo diria, mejor aún, nos invita a
usar todas las pieles,
sabiendo que somos todas
y ninguna a la vez.
Que asì, como la poderosa Kali,
nuestra fuerza femenina
destruya todo lo que no
es auténtico en nuestra vida,
en todo ámbito,
en nuestras relaciones,
en nuestro crear,
en nuestras realidades,
en cada plano, fisico y astral,
que se potencialice nuestra intuiciòn
y lo mas importante que dejemos de
silenciarla, es momento de confiar.
Dejemos de juzgarnos,
vivamos en carne propia la fuerza
del amor...
Te abraza esta eterna aprendiz.
Amy Marìa Magica

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